La Maestría en Ciencias de la Educación nace como respuesta a la madurez que tanto la Facultad como la Universidad han adquirido en la investigación, reunida a través de los grupos de investigación. Como consecuencia de ese proceso de consolidación en los procesos de producción de conocimiento, pero al mismo tiempo en razón de ampliar la “masa crítica” de investigadores sobre los campos temáticos y los hallazgos obtenidos a los largo de la última década.
La Maestría privilegia la interpretación según la cual la persona es el “centro” de los procesos de formación; formación en la cual los sujetos despliegan sus potencialidades al interactuar en “ambientes de aprendizaje”, es una posibilidad que requiere un contexto normal de investigación, de formación en la investigación y de aplicaciones didácticas. Es ésta una segunda razón que justifica el estudio en un programa como este.
La Universidad de San Buenaventura, sede Bogotá, y en particular la Facultad de Educación de la misma, busca ampliar la base de conocimiento desde la investigación y cualificar investigadores en los más rigurosos estándares de procedimiento científico –bajo la égida del humanismo–, así como propiciar las condiciones para nuevos programas de formación en los ámbitos tanto doctoral como postdoctoral.
En cuarto lugar, un programa de formación como agencia tanto de producción como de reproducción de capital simbólico es un mecanismo para avanzar en los procesos de producción de conocimiento, para hacer que el mismo tenga efecto en la vida concreta de las personas; bajo el supuesto de que el conocimiento posibilita “abrir mundo”, crear “horizontes de interpretación”. El programa se justifica como agencia y como mecanismo de producción-reproducción simbólica.
En quinto lugar, la maestría es “comunidad”. Lo común en la unidad es, precisamente, la concepción de la historia, la persona y el instante como inéditos; deudores de lo recibido y de lo que debe ser entregado en el escenario de la vida compartida.
El programa desarrolla uno de los objetivos y función sustantiva de las instituciones universitarias, a saber, la investigación, teniendo en cuenta que el espacio propio donde se produce la investigación son los niveles de postgrado.
Perfil del Aspirante
El aspirante al programa debe tener gusto por la investigación y por el avance de la dimensión teórica de la práctica educativa y pedagógica. Debe manifestar su deseo de avanzar conceptualmente en estos temas y poder relacionarlos con su quehacer inmediato.
Tener capacidad de lectura, comprensión crítica de la misma y poder relacionarse con los procesos de escritura que implican los procesos de investigación
Tiempo para la dedicación al estudio y reflexión de los asuntos, marcado por la reflexión intertextual desde los autores que trabaja el Programa.


